El jainismo viaja a pie

4
Templo jainista de Ranakpur./ Indra Kishinchand

Se calcula que en el mundo se superan a diario los 100.000 vuelos. A uno de eso vuelos se subió una vez un monje jainista que deseaba cumplir una misión religiosa en Estados Unidos. Los jóvenes de su misma religión rodearon el aparato que salía de Bombay con la intención de detener aquel vuelo. Finalmente, el avión despegó, y el monje dejó de ser considerado como tal por todos sus compatriotas.

El jainismo es una religión que se practica en la India por el 0.5% de la población, lo que supone que cinco millones de personas se declaran jainisitas. Según sus preceptos, los monjes no pueden subir a un avión, porque sus alas cortan el viento y trituran el aire. Este es uno de lo muchos ejemplos de “la religión de las exageraciones”, tal y como ellos se definen. Quienes pertenecen a este grupo saben que sus principios filosóficos deben cumplirse con todas las consecuencias, si bien existen normas más estrictas para los monjes que para las familias jainistas. Sigue leyendo

Viaje a Ucrania a través del paladar

Mi amiga María (o Masha, como la llaman cariñosamente en Ucrania) me invitó a un evento en Facebook hace unos días: “Día de la Cocina Ucraniana en Barcelona”. El cartel promocional prometía comida deliciosa y música folclórica ucraniana en directo. Sin pensarlo dos veces, para allá que me fui. Aquí os dejo una galería con el ambiente vivido y, sobre todo, con las tapas y los platos más típicos de la gastronomía de nuestros vecinos de Europa del Este.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Las puertas abiertas de Burdeos

3 REP
Puerta de Dijeaux en Burdeos./ Silvia Sánchez

Vino de Burdeos. “Una exiquitez”, estaréis pensando, pero Burdeos es mucho más. Elegida como “Mejor destino de Europa 2015”, la ciudad francesa enamora con su fabuloso patrimonio artístico y cultural, pero sobre todo, por sus gentes. Lugareños que abren sus casas al viajero para dormir y comer con ellos. Bienvenidos al Burdeos de los bordeleses.

Sus habitantes prefieren llamarla “Puerto de la Luna”, por la forma de cruasán que presenta el meandro del río Garona, a su paso por la villa. Como pseudónimo literario es bonito pero de momento en el resto del mundo se la conoce como Burdeos, una de las grandes de Francia. Sigue leyendo